No sé si fue amor.
Pero sentí que la quise rápido.
No la primera vez que la vi,
ni la primera vez que hablamos.
Fue después.
La primera vez que la vi reír.
Esa risa
que ella intentaba esconder,
como si algo demasiado suyo
se le escapara del alma.
Entonces algo se abrió.
Un instante apenas.
Y por fin pude verla.
No sé si fue amor.
Pero algo fuerte
se movió en mi pecho,
algo que no preguntó permiso,
algo que quiso quedarse.
Habría detenido ese momento.
Lo habría dejado suspendido
entre su risa
y mi silencio.
Solo para imaginar,
un segundo más,
cómo habría sido
verla así
todos los días.
Raúl Hidalgo N. 2024
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