¿Por qué lloras niño invisible?

¿Por qué lloras niño invisible

al que la noche no deja dormir?

Mañana te espera la escuela,

ese lugar donde el dolor

tiene nombre

y manos.

Te golpean.

Te aíslas.

Te encoges

como si al hacerte pequeño

el mundo pudiera olvidarte.

Pequeño niño invisible,

eres tan frágil y tímido.

Llora.

Está bien.

Ven.

Abrázate conmigo.

Estoy aquí.

Te arrancaron la voz

de una forma lenta y cruel.

Sentado en esa silla

eras apenas un cuerpo quieto,

mientras las sombras

con rostros

reían

y golpeaban.

Si hablabas,

te devolvían al silencio

a golpes.

La tartamudez

no nació contigo.

Nunca fue tuya.

Pero sé

cómo la usaron contra ti,

cómo hizo el mundo

más estrecho,

más hostil.

No temas.

No hay nadie que te haya defendido,

lo sé.

Nadie vino.

Pero ahora

yo me quedo.

Me quedo contigo.

Te sostengo

donde antes caías.

Te abrazo

donde el mundo te soltó.

Niño invisible.

Niño solitario.

El que aprende a atravesar semanas

sin ser visto,

sin respirar fuerte,

sin existir demasiado,

para no volver a ser golpeado.

Y el fin de semana…

la casa.

Demasiado grande.

Demasiado vacía.

cuidando a otros niños

cuando aún no sabes

cómo sostenerte a ti mismo.

Esa soledad

no nació en ti.

Ese peso

no te pertenece.

Aprendiste demasiado pronto

lo que nadie debería aprender.

Eras tan pequeño.

Y aun así

seguiste.

Tu cuello…

sí, lo vi.

Las marcas.

¿Qué intentaste hacer niño mío?

El intento torpe

de escapar de un dolor

sin nombre.

¿Cómo es que nadie lo vio?

¿Cómo es que nadie llegó?

Ven.

No apartes la mirada.

Miremos juntos

lo que quedó de ti

esa noche.

Llora, si quieres.

No te voy a callar.

No te voy a soltar.

No sé cuándo terminará esto.

Pero escúchame bien:

ya no estás solo.

Tu voz

no desapareció.

Solo se escondió

para sobrevivir.

Y cuando vuelva

porque va a volver

no será para pedir permiso.

Será tuya.

Y esta vez,

cuando el mundo intente romperte,

yo voy a estar ahí.

Contigo.

Hasta el final.

Comentarios